lunes, 23 de febrero de 2015

Señor Lobo

Estando una mañana haciendo el bobo
le entró un hambre espantosa al Señor Lobo,
así que, para echarse algo a la muela,
se fue corriendo a casa de la Abuela.
-Puedo pasar, Señora? -preguntó.
La pobre anciana, al verlo, se asustó
pensando: -¡Este me come de un bocado!.
Y, claro, no se había equivocado:
se convirtió la Abuela en alimento
en menos tiempo del que aquí te cuento.

Así es como empieza el cuento de Caprucita Roja y el Lobo, tal y como lo cuenta Roald Dahl en su libro "Cuentos en verso para niños perversos".
A nosotros nos encanta, ya que tiene una visión muy particular, ingeniosa y con sentido del humor de los cuentos clásicos.

Este Señor Lobo que os presento no tiene nada que ver con el del cuento. Él es vegetariano, no come nada de carne, ni Caperucitas, ni abuelitas, ni nada de nada.


El Señor Lobo vive en el bosque y está buscando novia, por eso siempre va tan elegante, con su pajarita y todo, quién sabe dónde y cuándo puede encontrar el amor?
Y es que es un bonachón. Le encanta pintar con acuarelas, la música clásica, leer y cuidar de su bonsái, además tiene un jardín precioso que él mismo cuida.
También sabe cocinar (y recoger la cocina), poner una lavadora, planchar, limpiar y ordenar la casa... Vamos, que es un chollazo!!



Hace tiempo se apuntó a clases de baile de salón, y ya sabe bailar tango, cha cha chá, chotis, fox-trot, mambo, merengue, rumba, swing y vals. Lo malo es que su pareja de baile está casada y se apuntó sola porque su marido es como si tuviera dos pies izquierdos, asi que ellos son sólo pareja de baile. Nada más.
¡Ay, Señor Lobo! ¡Ojalá encuentre pronto a su media naranja!



2 comentarios:

  1. Vaya lobo!!! que miedo da...
    Tiene usted un regalín en mi blog, visitalo!!!
    Besines
    by Ana Minaya

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    Respuestas
    1. Ana, mañana mismo lo hago!
      Ves? Si es que soy un desastre... A veces me falta tiempo hasta para respirar!! jajajajaj

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